“Es posible salir de la franquicia”

Alfredo Camacho Daza. Promotor y árbitro de la Corte Española de la Franquicia, autor de diversos artículos y publicaciones y ponente en diversas jornadas sobre franquicia.

El contrato de franquicia es un documento privado suscrito por dos partes, el franquiciador y el franquiciado, en el que se recoge por escrito el “acuerdo de franquicia”.

Por dicho acuerdo, una empresa (el franquiciador) cede a otra (el franquiciado) el derecho a la explotación de un determinado sistema para comercializar ciertos productos y/o servicios, todo ello a cambio de una contraprestación económica.

El contenido esencial del contrato de franquicia viene determinado por tres elementos:

  1. MARCA: El uso de una denominación o rótulo común y una presentación uniforme de los locales y/o medios de transporte objeto del contrato.
  2. KNOW-HOW: conjunto de conocimientos o procesos prácticos verificados por el franquiciador y fruto de su experiencia.
  3. APOYO CONTINUADO: La prestación continua por el franquiciador de asistencia comercial y técnica durante la vigencia del acuerdo de franquicia.

El contrato de franquicia es un contrato atípico, es decir, no existe en España una regulación legal específica sobre la franquicia a la que acudir. Por ello el contrato es el instrumento básico y principal para configurar los derechos y obligaciones, y establecer formalmente el contenido de la relación a todos los efectos.

Cada vez son más las empresas que sin haber desarrollado una Marca y un Know-How contrastado, ven en el contrato de franquicia un modo de conseguir su expansión comercial. Normalmente a costa de los “incautos” franquiciados que confían en un proyecto atractivo muy atractivo sobre el papel, pero que en la práctica tiene numerosas carencias y viven de la improvisación.

Antes de vincularse a un franquiciador debes tener en cuenta los siguientes aspectos:

Franquicias noveles

Hay enseñas que duran dos telediarios. Por consiguiente, las consultoras expertas recomiendan invertir en una franquicia que aplique el popularizado “3×2” (tres locales en dos años).

Un modelo de negocio que no ha sido demostrado en el mercado o una franquicia sin currículum ni referencias, puede ser un aviso de una estafa de franquicia. Para entregar tú confianza y dinero a una marca, el dueño o franquiciador debe mostrarte el historial de su franquicia en la que se incluyan los casos de éxito de la empresa, así como su recorrido y aperturas. Habla con otros franquiciados y recopila toda la información posible.

Marca registrada

Es imprescindible comprobar que la cadena franquiciadora es la titular de la marca o nombre comercial que se va a incluir en el contrato de la franquicia.

Exige todos los documentos

Hay una serie de documentos que se deben solicitar a la central franquiciadora, entre los que destacan: un dossier informativo con las características de la franquicia. Una relación de los establecimientos abiertos. Un precontrato previo al  de franquicia. Además, se debe solicitar de carácter económico, especialmente la relativa a la inversión inicial y al plan provisional de inversión. También, es importante conocer la relación de servicios y actividades de formación que esta aporta así como la estructura y organigrama de la central, las obligaciones financieras del franquiciado y los apoyos de marketing que se van a recibir.

Analiza bien el contrato de franquicia

Observa el porcentaje de tus beneficios que deberás ceder a la insignia, los royalties, etc. Asimismo, lee bien la cantidad de franquicias abiertas y cerradas (si el porcentaje de cerradas supera el 5% es una mala señal) las ganancias y ventas de cada unidad, el balance de la empresa… Será útil que cuentes con un abogado y un economista para que te orienten en este estudio.

Falsas promesas

Debes sospechar si un franquiciador te promete beneficios demasiado buenos en un periodo corto de tiempo, incluso con poco o ningún esfuerzo de su parte.

Busca en Internet

Se trata de un método muy simple: agrega la palabra “estafa” a la hora de buscar información sobre una franquicia determinada. Esto te guiará en tu elección para abrir tu negocio.

Si a pesar de haber tomado todas estas precauciones has caído en la red de un “mal Franquiciador”, es importante que sigas estos consejos.

  • Documenta todos los incumplimientos del Franquiciador. Serán necesarios para después probarlos en eventuales procedimientos judiciales.
  • Quéjate por los incumplimientos o carencias que veas en la franquicia. Recuerda que tú no eres trabajador del Franquiciador, eres su cliente y fuente de ingresos.
  • Habla con otros franquiciados y proponles constituiros en Asociación. Es más fácil defender vuestros intereses.
  • Sobre todo ponte en manos de un abogado especialista en Franquicias. Es el mejor modo de defender tus intereses, él te aconsejara del modo de proceder desde el primer momento.
2018-03-21T14:28:54+00:0021/03/2018|Sin categoría|

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